sábado, 29 de mayo de 2010

Paralisis Cerebral

La parálisis cerebral es un desorden neuromuscular no progresivo que causa discapacidades de leves a severas durante el transcurso de la vida. Esta enfermedad se manifiesta como un grupo de desordenes cualitativos persistentes que aparecen en los niños pequeños a consecuencia de cierto daño causado al cerebro en el momento del parto o de alguna patología durante la vida intrauterina.

Los desórdenes neurológicos son, por naturaleza, múltiples pero no progresivos. Aproximadamente el 2 por ciento de los nacimientos presenta esta afección. La parálisis cerebral no es hereditaria.


Causas de parálisis cerebral:

1) Lesiones provocadas al cerebro al momento del parto.
2) Complicación a causa de la utilización de “fórceps” durante el parto.
3) Ausencia de suministro de oxígeno al bebé durante el parto.
4) Infecciones al momento del parto.

Signos e indicios de parálisis cerebral:

Los signos y evidencias de esta afección no siempre son similares en todos los bebés.
Dependiendo del grado de afectación al cerebro, las lesiones podrán ser de moderadas a severas.

Casos leves: el 20% de los niños desarrollarán discapacidad leve.
Casos moderados: el 50% de los casos presenta discapacidad moderada. Los niños afectados requieren de su esfuerzo personal para asistir sus deficiencias motoras.
Casos graves: Alrededor del 30% de los niños afectados se encuentran absolutamente incapacitados y postrados en cama. Requieren siempre cuidado de terceros.

Anomalías encontradas en casos de parálisis cerebral:

1) Reflejos anormales en el recién nacido.
2) Músculos tensos y rígidos que provocan movimientos anormales.
3) Extensión de las extremidades cuando se sostiene al recién nacido en suspensión vertical.
4) Marcha en “tijera” debido a la contracción de los músculos aductores de los muslos.
5) En casos graves, la flexión de la columna hacia atrás en forma de arco.
6) Puede tratarse de parálisis total o parcial.
7) Detención del desarrollo neurológico y conductual.
8) La ingestión puede resultar difícil en algunos casos.
9) Babeo
10) Retardos mentales de leves a severos.
11) En algunos casos, se han detectado movimientos anormales.
12) Temblores con movimientos peculiares.
13) Si se daña el cerebelo, habrá pérdida de tonicidad muscular con dificultad motora.
14) Pérdida total o parcial de la audición.
15) El habla puede ser afectada.
16) Puede presentarse estrabismo u otras anomalías visuales.
17) Algunos niños pueden presentar convulsiones.

Niños con necesidades educativas especiales

“Integrar” supone la inclusión del otro desde su singularidad, es así que la educación ha de constituirse como medio de socialización y promoción del desarrollo personal y comunitario, y no como simple instrumento que excluye sus beneficios a las personas disminuidas en sus capacidades.



De este modo es importante resaltar la dimensión de la subjetividad en el proceso de enseñanza-aprendizaje para garantizar la integración socio-educativa de las personas con necesidades especiales. Solo recuperando la complejidad cultural y la mediación de la subjetividad es posible comprender y operar desde los sujetos concretos y desde las prácticas particulares.


La Integración escolar del niño con necesidades especiales requiere de la implementación de un dispositivo específico y de la participación de profesionales idóneos con trayectoria y experiencia para favorecer el éxito de la experiencia socio-educativa.


El Maestro Integrador, como Agente primordial en el proceso de enseñanza – aprendizaje, será quien se encargue de realizar una evaluación diagnóstica del alumno con el fin de determinar las necesidades especiales a integrar y la consiguiente Transposición Didáctica de los contenidos de enseñanza. Realizará la implementación de estrategias didácticas pertinentes en el desarrollo de habilidades para alcanzar los contenidos propuestos por el docente, la evaluación formativa del desempeño del alumno en la interacción con sus pares y docentes y la evaluación final teniendo en cuenta los puntos de superación obtenidos. De esta manera funcionara como un elemento integrado al proceso de enseñanza – aprendizaje, para comprobar la validez de las estrategias didácticas utilizadas y permitir la reformulación de las mismas en instancias previas al fracaso del alumno.


Asimismo establecerá comunicación directa con Directivos, Docentes y Psicopedagogo sugiriendo, en los casos que sean necesarios, posibles estrategias para la enseñanza.


El Coordinador/ Supervisor evaluará las posibilidades del alumno para su inclusión en la modalidad correspondiente, el monitoreo, evaluación y supervisión del Proceso de Integración Escolar y el apoyo y contención familiar.